QUIÉN OPERA NORLIA.
Norlia opera sin capas intermedias: cuando se diseña y opera tu agente, hablas directamente con quien lo construye. Sin project managers, sin traspasos una vez empezamos a construir.
POR QUÉ EXISTE NORLIA.
El B2B pierde negocios en las costuras: el lead que entra a medianoche, la cualificación que depende de quién lo coge, el seguimiento que nadie agenda. Norlia construye agentes que cierran esas costuras — mantienen la conversación, cualifican, agendan y entregan brief al comercial — 24/7, igual un domingo a las cuatro que un lunes a las nueve. No para sustituir al equipo. Para dejar de perder lo que el equipo no llega a atender a tiempo.
QUIÉN CONSTRUYE NORLIA.
Samuel Galindo Perelló
Founder & CEO
Empecé a programar a los quince años, montando y modificando servidores privados de juegos solo por entender cómo funcionaban por dentro. Antes de dedicarme profesionalmente al software, pasé seis años como electricista industrial — manteniendo las instalaciones que hacen que la producción no se pare.
Esos años moldearon la forma de pensar de Norlia. Los procesos de negocio son cadenas físicas de causa y efecto. Cuando un eslabón falla — un comercial que no responde, un lead que se enfría, una cita sin confirmar — toda la cadena se resiente. Norlia construye el eslabón que no falla: software que no se cansa, no se olvida y no libra los fines de semana.
Llevo más de tres años desarrollando software full-stack profesionalmente. Norlia es donde converge toda esa experiencia: el oficio de mantener en marcha sistemas que no pueden permitirse parar — ahora en código.
Si quieres hablar: samuel@usenorlia.com
CÓMO TRABAJAMOS.
EL STACK SOBRE EL QUE CONSTRUIMOS.
La infraestructura debajo de cada agente. Proveedores aburridos y probados — producción no es donde se experimenta.
La mayoría de empresas «adoptan IA» comprando licencias que nadie abre o pagando una consultoría que entrega un plan. Nosotros hacemos lo contrario: ponemos uno de tus procesos —operado de principio a fin por IA— en producción en semanas. Empiezas por uno. Después, el siguiente.
DESPUÉS DEL SAAS, LOS AGENTES.
Las herramientas de los últimos veinte años se diseñaron para que un humano hiciera el trabajo dentro de ellas. Comprar más —ahora con «IA» en el nombre— no cambia quién hace el trabajo. Tampoco lo cambia un plan de transformación de seis meses. Ser AI-first significa algo concreto: un proceso de tu negocio que la IA opera de principio a fin. Conversa, decide, agenda, escala a una persona cuando hace falta. El lunes a las nueve igual que el domingo a las cuatro. En producción, no en un piloto. Es la categoría en la que trabajamos. Tiene nombre: Agent as a Service.
¿HABLAMOS?
Si tu proceso necesita velocidad y consistencia más que improvisación, vemos si encaja.